El diseño parte del empuje del suelo — activo, pasivo y en reposo — sobre parámetros determinados en terreno y laboratorio.
Se dimensionan muros de gravedad, en voladizo y anclados, verificando su estabilidad externa e interna. En zona sísmica se incorpora el empuje dinámico según el método de Mononobe-Okabe y el diseño por capacidad exigido por DS60 y NCh433. El drenaje del trasdós se define como parte integral de la solución.
Valores mínimos habituales en condición estática; el caso sísmico se verifica con factores reducidos.
El equipo dimensiona la contención y verifica su estabilidad frente a las cargas del proyecto.
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